Estados Unidos y Reino Unido coordinan sus investigaciones contra los centros asiáticos de estafas en línea
Filtraciones

Imagen ilustrativa generada con IA

Estados Unidos y Reino Unido coordinan sus investigaciones contra los centros asiáticos de estafas en línea

EE.UU. y Reino Unido coordinan investigaciones contra centros asiáticos de estafas online por fraudes de inversión y romance scam.

Texto generado por inteligencia artificial, publicado sin revisión humana. Transparencia IA

Estados Unidos y Reino Unido firmaron el jueves un memorando de entendimiento para actuar de forma coordinada contra los centros criminales responsables de fraudes de inversión y romance scam. La noticia se conoció el 4 de septiembre de 2026.

El acuerdo busca superar la fragmentación de las investigaciones nacionales. Ambos países llevarán a cabo actuaciones paralelas, compartirán información sobre las organizaciones implicadas y evaluarán qué jurisdicción es la más adecuada para procesar cada caso.

El objetivo declarado es llegar a realizar operaciones conjuntas contra una industria criminal que roba miles de millones de dólares a sus víctimas. Detrás de muchas de estas estafas hay estructuras organizadas en el Sudeste Asiático, en las que también trabajan personas sometidas a condiciones de explotación.

Investigaciones paralelas e intercambio de inteligencia

El memorando fue firmado por la U.S. Attorney Jeanine Ferris Pirro, junto con altos representantes de la National Crime Agency británica y un Crown Prosecutor.

La cooperación se centrará inicialmente en los casos que presenten vínculos con ambos países. Las autoridades ya han detectado numerosas coincidencias entre sus respectivas investigaciones, lo que hace necesario coordinar incautaciones, sanciones, procedimientos penales y solicitudes de asistencia judicial.

La elección de la jurisdicción tendrá un papel central. Las redes que gestionan los fraudes distribuyen personas, empresas, infraestructuras digitales y flujos financieros entre distintos países. Una víctima puede estar en Estados Unidos, el dinero puede circular a través de entidades británicas y la operación puede estar dirigida desde un compound del Sudeste Asiático.

En casos así, actuar sin coordinación puede generar duplicidades o comprometer investigaciones que aún están en curso. Por ello, el memorando contempla consultas para determinar dónde tiene un procedimiento más posibilidades de obtener condenas, incautar activos e interrumpir la infraestructura criminal.

Las autoridades también están preparando una operación conjunta de disruption junto con socios del sector privado. La National Crime Agency organizará un encuentro presencial en Londres a comienzos de octubre. No se han hecho públicos los nombres de las empresas implicadas ni los objetivos operativos concretos.

La Scam Center Strike Force, en el centro de la coordinación

En Estados Unidos, las actuaciones dependen de la Scam Center Strike Force, creada en noviembre para reunir las iniciativas federales contra las estafas informáticas.

La estructura está dirigida por la Assistant U.S. Attorney Karen Seifert. Durante una comparecencia ante el Congreso celebrada en marzo, Seifert declaró que el grupo cuenta con más de 150 personas. Está integrado por fiscales y agentes del FBI, del Internal Revenue Service y del U.S. Postal Inspection Service.

Su composición refleja la naturaleza híbrida de estas investigaciones. Los fraudes requieren conocimientos informáticos, pero también reconstruir pagos, empresas pantalla, transferencias de criptomonedas y movimientos de dinero a través del sistema postal o bancario.

Según el FBI, los esquemas fraudulentos facilitados por herramientas digitales generan casi el 85 % de las pérdidas denunciadas ante la agencia. El año pasado, las víctimas estadounidenses declararon pérdidas superiores a 12.000 millones de dólares.

El valor real podría ser mucho mayor. Algunas personas afectadas no denuncian por vergüenza, por miedo a ser juzgadas o por la escasa confianza en sus posibilidades de recuperar el dinero.

Este problema resulta especialmente evidente en las romance scam. Los delincuentes construyen durante semanas o meses una relación aparentemente auténtica antes de introducir peticiones de dinero o falsas oportunidades de inversión. Cuando la víctima comprende el engaño, es posible que ya haya transferido cantidades importantes y entregado información personal.

Cómo operan los compound de las estafas

Los centros objeto de la operación se concentran sobre todo en Myanmar, Camboya, Laos y otros países del Sudeste Asiático. Según las autoridades, muchas estructuras están controladas por bandas chinas que pueden contar con el apoyo de funcionarios locales corruptos.

No se trata simplemente de grupos de estafadores que trabajan a distancia. Los compound son organizaciones físicas en las que se concentran personas, dispositivos, cuentas en línea y procedimientos necesarios para contactar con un gran número de posibles víctimas.

Las campañas pueden comenzar a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería o plataformas de citas. Tras el primer contacto, los operadores intentan ganarse la confianza de su objetivo y trasladar la conversación a canales más difíciles de controlar. La fase final lleva a la víctima a enviar dinero o a utilizar plataformas de inversión fraudulentas.

Parte de la mano de obra no participa voluntariamente. En muchas operaciones hay víctimas de trata, captadas con ofertas de trabajo y posteriormente obligadas a ejecutar las estafas dentro de los compound.

Esta estructura crea dos niveles de victimización: por un lado, las personas que pierden dinero; por otro, quienes son obligadas a engañarlas. Por tanto, las intervenciones deben combinar la represión financiera, las investigaciones informáticas y las acciones contra la trata de seres humanos.

No se han divulgado indicadores técnicos específicos, como dominios, direcciones IP, carteras de criptomonedas o cuentas utilizadas por las redes actualmente investigadas. Por tanto, el memorando no permite extraer una lista de elementos que bloquear o buscar en los sistemas corporativos.

El precedente de Prince Group y la incautación de bitcoin

El principal resultado operativo atribuido hasta ahora a la Strike Force está relacionado con Prince Group, descrito por las autoridades como una empresa china pantalla utilizada para blanquear los beneficios de las estafas.

Estados Unidos y Reino Unido han impuesto sanciones al grupo. El Departamento de Justicia de Estados Unidos también incautó bitcoin por un valor aproximado de 15.000 millones de dólares, vinculado al CEO Chen Zhi.

La magnitud de la incautación demuestra hasta qué punto las infraestructuras financieras son fundamentales para combatir los centros de estafas. Interrumpir cuentas y sitios web puede ralentizar una campaña, pero no elimina necesariamente la red que la gestiona. Atacar a las empresas pantalla, los intermediarios y las reservas de criptomonedas puede reducir, en cambio, su capacidad para pagar a los afiliados y reinvertir los ingresos.

Las medidas financieras también presentan dificultades operativas. Los fondos pueden distribuirse entre numerosas carteras, convertirse en otros activos o transferirse a través de entidades formalmente separadas de la organización. La cooperación internacional también sirve para reconstruir estos movimientos e impedir que las diferencias normativas ofrezcan refugio a los responsables.

Qué cambia para las víctimas, las empresas y las plataformas

El memorando no introduce una nueva protección técnica para los usuarios ni indica herramientas específicas que deban instalarse. La estrategia anunciada actúa en el plano de la investigación: intercambio de inteligencia, sanciones, incautaciones de criptomonedas y operaciones coordinadas con el sector privado.

Para los bancos, las plataformas digitales, las empresas de criptomonedas y los servicios de comunicación, su participación puede traducirse en la conservación de pruebas, el bloqueo de cuentas y la identificación de los flujos financieros. Todavía no se conocen los detalles de la colaboración prevista para comienzos de octubre.

Para las víctimas, denunciar sigue siendo un paso decisivo, ya que proporciona a las autoridades datos útiles para relacionar casos aparentemente aislados. Las conversaciones, los recibos de las transferencias, las direcciones de las carteras, los nombres de los perfiles y los dominios de las plataformas fraudulentas pueden ayudar a reconstruir la infraestructura común.

El acuerdo entre Estados Unidos y Reino Unido pretende precisamente convertir estas denuncias dispersas en investigaciones coordinadas. La prueba de fuego será la capacidad de pasar del intercambio de información al cierre de los compound, la recuperación de los activos y el procesamiento penal de quienes controlan las redes.

Lee también

Fuentes

Este artículo es una reelaboración original basada en las siguientes fuentes.

Temas relacionadosestafas onlinecentros estafa Asiafraude de inversiónromance scamEE.UU. Reino UnidociberdelincuenciaScam Center Strike Force
Volver al inicio